Devaluado,
olvidado, desprestigiado… Pocos varones lo tienen en cuenta, pero el clítoris
es el órgano sexual femenino por excelencia. Así que, no lo dudes: comparte
esta nota con tu novio o marido. Nos lo vas a agradecer
El
clítoris es un órgano sexual femenino ubicado sobre la vagina. La mayoría de
las personas localiza la cabeza visible, que se llama glande, pero esa es solo
la punta del iceberg. En realidad, es algo mucho más complejo que se extiende
hacia el interior del cuerpo de la mujer y es fundamental para su placer
erótico. Ahora sí, dejemos de lado las presentaciones y vayamos al grano:
1. El
clítoris es más poderoso que el Punto G
“Al
Punto G yo lo veo como un plan B. El plan principal tiene que ser siempre la
estimulación del clítoris. Ese es el centro del placer físicamente hablando. No
le genera placer a algunas mujeres, sino que a todas, TODAS”, alerta la
sexóloga Alessandra Rampolla. “Podemos tener orgasmos a través del clítoris y
también muchas veces tenemos posibilidad de tener orgasmos a través de otras
vías, de estimulaciones indirectas. El Punto G es una estimulación indirecta
del clítoris”, detalla.
2. Solo
sirve para gozar
El
clítoris es el único órgano humano cuyo único propósito es dar placer. No pasa
lo mismo con el pene, que tiene fines reproductivos. Si bien las mujeres
tenemos varias zonas erógenas, todas cumplen otras funciones, mientras que el
clítoris no.
3. Es
el mejor amigo del orgasmo
Entre
el 50 y el 75% de las mujeres alcanzan el orgasmo por medio de estimulación del
clítoris, con o sin penetración vaginal. “Estimular el clítoris es fundamental
para la excitación sexual y lograr una adecuada lubricación y satisfacción
femenina”, asegura el sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff en su libro La mujer
sexualmente feliz.
4. Tiene
erecciones
Es
así: las mujeres también tenemos un órgano que, cuando es estimulado, se
agranda y se pone erecto. “Cuando se hinchan de sangre, los componentes
internos del clítoris desarrollan una erección de manera similar a lo que
ocurre en el pene”, explican en el libro Orgasmo, todo lo que quiso saber y
nunca se atrevió a preguntar, de Komisaruk, Whipple, Nasserzadeh y
Beyer-Flores.
5. Es
mucho más grande de lo que piensas
El
clítoris es mucho mayor que su parte visible, llamada glande. El resto del
órgano se extiende en el interior del cuerpo y se asienta sobre la uretra y la
vagina. En promedio mide entre 8 y 12 centímetros de largo y 6 centímetros de
ancho.
6. Se
descubrió (en su plenitud) hace poco
“Recién
en 1998, cuando la uróloga australiana Helen O’Connell realizó estudios de
imagen por resonancia magnética en voluntarias, se vio la anatomía completa del
clítoris”, explican en Vanguardia de México. “La mayoría de los libros de
texto, especialmente los publicados antes de 1998, no tienen una representación
adecuada del clítoris, donde solo aparece la parte externa. En realidad, el
volumen del tejido eréctil es 10 veces mayor del que aparece en los
consultorios médicos y los libros”, asegura la publicación.
7. Todos
son diferentes
Como
en todo en la naturaleza, hay variedad. “Hay clítoris pequeños, grandes, más
escondidos o menos. Algunos aumentan su tamaño cuando una mujer está excitada,
unos son muy sensibles y necesitan mucha presión. Por eso, es importante que
las mujeres conozcan su propio cuerpo para conocer la mejor forma de recibir
placer”, recomiendan en Ojocientífico.com.
8. Con
el tiempo, se agranda
“Al
final de la pubertad, el clítoris de una chica habrá duplicado su tamaño. Para
cuando una mujer tenga 32 años, su clítoris es casi cuatro veces más grande que
cuando tenía 20 menos. Después de la menopausia, es siete veces mayor que al
nacer, lo cual podría explicar por qué las mujeres mayores reportan tener sexo
tan glorioso”, explican en Vanguardia de México.
9. Las
vibraciones ayudan
El
clítoris es muy sensible a las vibraciones. Por eso, para garantizar el máximo
placer, podemos usar algún juguete sexual como anillos, vibradores y dedales.
Hay muchos modelos creados específicamente para esa zona.
10. Tras
el clímax, ¡déjalo descansar!
“Una
vez finalizado el orgasmo, la estimulación del clítoris puede resultar dolorosa
e incluso la mujer puede sentir el clítoris como entumecido”, señala el libro
Orgasmo, todo lo que quiso saber y nunca se atrevió a preguntar, de Komisaruk,
Whipple, Nasserzadeh y Beyer-Flores. “El aumento de la sensibilidad del
clítoris a veces persiste tras el orgasmo y desciende lentamente a medida que
lo hace la hinchazón”, concluye.